La milonga porteña por excelencia. Pista enorme, decoración bohemia, y una mezcla genuina de bailarines de todos los niveles —desde quienes pisan por primera vez hasta milongueros de toda la vida. A las 21:00 arranca la clase abierta (incluida con la entrada). A las 22:30 se prende la milonga con tandas de tango, vals y milonga. Cocina de campo, vino y empanadas hasta tarde.